Delivery en Verano: Elecciones Más Racionales
Después de las fiestas, los pedidos de delivery se concentran en practicidad, comidas completas y relación calidad-precio, reflejando el retorno gradual a la rutina
El comienzo del año exige una lectura más atenta para bares y restaurantes que operan con delivery. Después de semanas marcadas por celebraciones, consumo elevado y menús más indulgentes, el cliente pasa a hacer elecciones más objetivas, influenciadas por las vacaciones, el calor y la reorganización de la rutina. El resultado aparece en pedidos más estratégicos, tanto en el tamaño como en el tipo de comida.
A pesar de ese ajuste en el comportamiento del consumidor, el sector mantiene una perspectiva positiva. Un relevamiento de Abrasel indica que el 69% de los establecimientos espera facturar más en el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. En relación con el último trimestre del año pasado, el 56% también proyecta crecimiento. La confianza se sustenta en el desempeño reciente de las empresas, impulsado por las celebraciones de fin de año y el pago del 13.º salario, en un escenario de menor desempleo en el país.
En el día a día de las operaciones, sin embargo, el delivery a comienzos del año revela matices importantes. En Curitiba, Hemerson Matos, dueño de Sabor na Brasa, observa una reducción en el valor de los pedidos. “Tenemos una caída en el ticket promedio en esta época. Creemos que eso ocurre porque muchas familias están de vacaciones. El delivery se vuelve una opción para quien se queda en casa, con pedidos más pequeños, prácticos y rápidos, generalmente más individuales”, explica.
Según él, el formato encaja bien en este momento del consumidor. “El delivery termina siendo una excelente opción de relación calidad-precio, porque el costo está concentrado en el producto y no en la experiencia completa, como el estacionamiento o la estructura física”, afirma.
Las comidas completas siguen siendo relevantes en el delivery
En Araraquara, el Terraço restaurante e Churrascaria percibe un comportamiento que refuerza la importancia de las comidas estructuradas, incluso fuera del salón. Nathalia Catto, directora administrativa de la casa, destaca que los datos de iFood muestran un liderazgo claro de las viandas y combos a base de churrasco a comienzos del año.
“La Marmitex Média Churrasco aparece como el ítem más vendido, seguida por combos y versiones individuales. Eso muestra un cliente que busca comidas completas, bien servidas y con la proteína en primer plano. Incluso en el delivery, quiere la sensación de comida principal”, afirma.
Para ella, ese patrón está directamente ligado al retorno a la rutina. “El cliente prefiere resolver el almuerzo con una elección única, práctica y confiable. El delivery asume el papel de sustituir el almuerzo hecho en casa o en el trabajo, con foco en la relación calidad-precio”, evalúa.
En Sabor na Brasa, Hemerson también identifica ese movimiento, pero con una adaptación al período posterior a las fiestas. “Sí existe una mayor búsqueda de platos más livianos, que incluyen ensaladas. Son opciones más baratas y más saludables, que muestran un inicio de dieta después del fin de año”, comenta.
El verano influye en el menú y en los horarios pico
El calor típico del verano impacta directamente en lo que llega a las casas de los consumidores vía delivery. En Curitiba, Hemerson señala que las elecciones cambian según la temperatura. “El calor influye bastante. Los platos de carne blanca asados a la brasa son los más pedidos en esta época”, dice.
En Terraço, la lógica es similar. Nathalia explica que, incluso con el protagonismo del churrasco, el cliente evita los excesos. “En verano, ganan fuerza las comidas completas, pero equilibradas. El consumidor busca practicidad y saciedad, sin platos muy pesados”, afirma.
Otro dato relevante para los emprendedores es la concentración de los pedidos. “A comienzos del año, los pedidos durante la semana son mayores. El delivery funciona bien para pequeñas celebraciones en oficinas, cuando el tiempo y el tránsito complican. El horario del almuerzo es por lejos el más fuerte”, relata Hemerson.
Para Nathalia, ese comportamiento refuerza el papel funcional del delivery. “El cliente accede al menú, reconoce los platos campeones y hace elecciones seguras. La variedad existe, pero el foco está en el confort y en la confianza”, resume.
Para bares y restaurantes, el comienzo del año muestra que el delivery sigue siendo estratégico, siempre que esté alineado con el momento del consumidor. Ajustar porciones, reforzar las comidas completas, ofrecer opciones más livianas y comunicar bien el valor entregado puede ser determinante para mantener un desempeño positivo en un período de transición en el consumo.