Cinco clases de dispositivo
SmartPOS, escritorio, tablet, celular y navegador — la misma operación, sin versión paralela.
Plataforma · Capa de operación
Operación estandarizada en diferentes dispositivos, sobre una única base tecnológica.
Una cadena rara vez tiene el mismo equipo en todos los locales. Un local de calle, un quiosco de centro comercial y una operación de eventos requieren hardware diferente, y cada compra nueva se suma a un parque que ya es heterogéneo. Cuando el sistema exige un dispositivo específico, la cadena termina decidiendo la operación según lo que el software acepta, y no según lo que el local necesita.
El costo aparece en tres lugares. En el capital, porque estandarizar el hardware para adaptarse al software implica reemplazar equipos que todavía funcionan. En la capacitación, porque cada versión paralela del TPV es un material, un guion y un ciclo de reciclaje más. Y en la expansión, porque abrir un local deja de ser repetir un proceso y pasa a ser un proyecto de infraestructura.
Capa 01
Es donde nace el pedido. Todo lo que el TPV registra sube al ERP Multitienda, que aplica la regla de la cadena, y termina en el Data Lake, desde donde el dato sale hacia el BI del cliente.
SmartPOS, escritorio, tablet, celular y navegador — la misma operación, sin versión paralela.
El terminal sigue registrando pedidos y cerrando cuentas sin internet; la sincronización ocurre cuando la conexión vuelve.
Pedido vinculado al lugar en la mesa, para un servicio de salón que necesita saber quién pidió qué.
Apertura, transferencia, unión y división de cuentas sin salir del flujo de servicio.
Varios terminales y cajas móviles en el mismo local, compartiendo la misma comanda.
Las correcciones y las nuevas funciones llegan a todos los dispositivos al mismo tiempo.
Una misma cuenta acepta varios pagos y formas distintas, con el total ya pagado y lo que falta siempre a la vista — la mesa se cierra sin calculadora y sin fila en la caja.
No es un supuesto del producto. El TPV funciona en las cinco clases de dispositivo, por lo que el parque existente suele aprovecharse. Lo que define el cambio es el estado del equipo, no una exigencia del software — y eso se evalúa en el diagnóstico de implantación.
El terminal sigue registrando pedidos y cerrando cuentas de forma local. Cuando la conexión se restablece, la sincronización ocurre sin intervención del operador.
No. La interfaz y las reglas son las mismas en todos, lo que reduce el material de capacitación a uno solo y permite reasignar personal entre locales con equipos distintos.
Mediante la misma arquitectura: el pedido registrado en el TPV sube al ERP Multitienda, que centraliza carta, precio y permisos, y se despacha al KDS en producción. No hay integración por archivo ni sincronización manual.
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